
Tras ser vetado una primera vez, en septiembre de 2005 Sento se arma de valor y pide entrar a formar parte de las hordas abbasís por segunda vez. Su tesón, y por qué no decirlo, su pasión por esta comparsa, hizo que los miembros le recibieran con los brazos abiertos. Esta vez sí. Sigue leyendo



